martes, 26 de junio de 2007

DESDE ARGENTINA CON AMOR (¡Y DULCE DE LECHE!)

¡Ya estamos aquí! De hecho, llevamos 10 días, aunque parece que llegamos ayer. Empezamos a creer que 30 días van a ser pocos para Argentina, aunque nuestros cuerpos agradecerán que nos vayamos a Honduras antes de que no nos quepan los trajes de baño (que, por otra parte, tendría fácil solución). ¡¡No os imagináis cómo se come de bien aquí!! Y aún no hemos empezado con la carne... No podemos decir lo mismo del dulce de leche... ejem...

El Bed & Breakfast de Mariana, Chez Marianne, es un pasón. ¡¡Estamos muy bien cuidados!! Son un encanto y desayunamos durante horas todos los días (¡viendo colibríes por la ventana! Aún no hay foto...).
Nada más llegar, empezó a caer nieve y no ha parado hasta hace un par de días.

Esto es precioso. Ayer dimos nuestro primer paseo hasta el mirador del Belvedere, una de las tres montañas que hay a la espalda de Villa la Angostura, y fue alucinante. La rodilla de Simón está bastante mejor (gracias en parte a Mariano, el "kinesiólogo") así que no tuvimos problema. La nieve nos llegaba hasta la ingle y tuvimos que abrir huella durante 3 horas, pero mereció la pena: El paseo discurría por un camino umbrío de bosque de coihue (un árbol gigante con una peligrosa tendencia a caerse en cuanto sopla el viento debido a sus raíces poco profundas), de modo que cuando llegamos al mirador, al paisaje im-pre-sio-nan-te se sumó el factor sorpresa, porque hasta ese momento no habíamos visto más que bosque (y nieve, musha nieve).
Echamos de menos a Coco (unos más que otras, jeje), pero en el paseo se nos acoplaron un par de perrillos muy alegres que, cuando no se nos cruzaban pisándonos los pies, nos esperaban tumbados sobre la nieve en un recodo del camino (cosa que Coco no ha hecho en su vida). Una vez arriba, disfrutamos del solecito y de las vistas comiéndonos unos sándwiches y bebiendo un poco de vino argentino (unas más que otros, a juzgar por la bajada, jeje...). Como dirían por aquí, el día estuvo "esteeee... ¡espectacular!".

¿Y qué más? Simón ya ha aprendido a conducir por carriles de nieve y barro (no hay nada como unas buenas cubiertas de nieve, ¡el coche importa menos!), y Paula ya ha conseguido atascarlo en una mini cuesta (se ve que conduce de la misma manera que hace footing: ¡como la abuela de Rocky!)...
El jueves comenzamos la bajada hacia el Sur en nuestro 4X4; escribimos esto mientras grabamos unos cds para el camino. No sabemos cuándo podremos dar señales, pero intentaremos manteneros informados (sin estresarnos, ¿eh?, que viajar cansa mucho...).

¡¡Gracias a todos por la parte que os toca!! Os alegrará saber que nos acordamos de vosotros a menudo (sobre todo de los solteros/as, porque aquí el personal está que no veas...).

¡¡Un abrazo muy fuerte desde la Patagonia!!